Desarrolladores de Bitcoin Core han anunciado la eliminación total de la función OP_RETURN en la siguiente versión de su software, marcando un giro significativo en la gestión de datos en la red. OP_RETURN, que hasta ahora permitía añadir hasta 80 bytes de información arbitraria en cada transacción, ha sido polémica por abrir la puerta a usos abusivos, como spam y almacenamiento no financiero.
El ingeniero Greg Sanders, uno de los contribuyentes principales de Core, argumenta que la restricción actual, en vez de evitar el abuso, ha incentivado formas más opacas y dañinas de introducir datos en la blockchain, desviando los incentivos y complicando la gestión del UTXO. En cambio, eliminar el límite aportaría una estructura más limpia y reglas más predecibles, dejando que el mercado de comisiones regule los usos.
No obstante, la decisión ha polarizado a la comunidad. Algunos desarrolladores como Luke Dashjr, responsable de Bitcoin Knots, consideran que abrir la puerta a estos cambios equivale a 'insanidad total' y podría degradar el enfoque financiero original de Bitcoin. De hecho, Bitcoin Knots, un fork más personalizable de Bitcoin Core, ha visto aumentar su adopción al ofrecer mayor control sobre qué datos almacenan y transmiten los nodos.
El debate alcanza incluso a destacados referentes de la industria, como Samson Mow, quienes recomiendan no actualizar a la nueva versión o migrar hacia Knots. Usuarios y desarrolladores en Github advierten que se trata de un cambio fundamental en la dirección del protocolo, con la posibilidad de fragmentar el ecosistema entre quienes respaldan la actualización y quienes promueven alternativas.